cuando el viento soplaba en el desértico Juárez,
el Juárez ardiendo entre la pálida muerte
mientras que ya se anunciaba con su ácido aliento.
Dime del árido fruto que tiene raíz en tu memoria;
tú que reinaste sobre el gran imperio, dímelo
mientras el árbol del futuro florece entre mis manos
y que en mis manos brote el putrefacto fruto de la muerte
y de la vida las raíces que florecen también bajo la tierra.
Dime qué pasó con la hermosa ave azul, dónde se encuentra,dónde depositó sus hilos de oro y pena,
César, caro amigo, contesta
o guarda silencio o cuenta la historia del árbol que nunca dará frutos.
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