jueves, 12 de septiembre de 2013

Miryam Rafaela Reyes González


En la actualidad la tecnología se encuentra presente casi en cualquier lugar del mundo y en la mayoría de las personas, desde niños hasta personas de la tercera edad, siendo que vivimos en un mundo con amplias posibilidades y contamos con medios que nos permiten relacionarnos de distintas maneras y es común que escuchemos hablar sobre ella, pero, ¿qué es la tecnología?
Pues bien, el concepto proviene de la Ilustración; “surge con la aparición de la ciencias positivas, utilizándose como herramienta al servicio de las mismas” (Acosta, 2004). Es por esto que en la actualidad podemos notar un claro ejemplo de su aplicación en las calculadoras científicas, o mejor aún en un teléfono o computadora.
Es importante caer en cuenta que la tecnología “absorbe” al que la usa, pues la misma empuja al usuario a ser experto en ella como sucede en el manejo de
los teléfonos celulares que portamos diariamente. En la actualidad el uso de smartphones, denominación para los teléfonos táctiles o inteligentes, ha resultado un modo más eficiente y sencillo de comunicarse, lo que se torna n un claro ejemplo. A pesar de que la mayoría de las personas se ven inmersas en la tecnología, son los jóvenes quienes están más cerca de ella, pues son quienes acceden con mayor facilidad a teléfonos, computadoras, internet, etc., pero aunque la tecnología sea una herramienta que facilita la comunicación y el acceso a la información, muchas veces se hace uso
excesivo de ésta. ¿Cómo saberlo? En cuanto se la da más importancia al objeto que a las personas que son parte del contexto en el que cada quien se desenvuelve.
Es un hecho que el mal uso de la tecnología acarrea consecuencias de tipo sociales y de salud.
En cuanto a los jóvenes, los padres son quienes tienen el deber estar al pendiente del tipo de información a la que tienen acceso sus hijos, como menciona Galindo, 2012 […] “son los padres quienes determinan cuánto tiempo está permitido usar la computadora, también deciden qué tipo de celular comprarles, establecen cuáles serán las tareas de casa y si se transgreden los límites habrá una consecuencia que también a los
padres corresponde cumplir”.
Y si por otro lado, los padres están alertas, es más difícil que los jóvenes se vean influenciados por querer pertenecer a grupos sociales o estar cada vez más sumergidos en las redes sociales.
El acceso a la información no tiene por qué representar problemas ni de tipo social, ni de salud, en especial cuando un joven que está en la etapa del desarrollo se ve apoyado y guiado por sus padres, quienes son la base de su educación, entonces el joven podrá desenvolverse en el aspecto tecnológico como una persona  responsable. La tecnología no es una herramienta dañina, simplemente se le debe dar el uso adecuado y si esto se logra, entonces, todo lo que abarca la tecnología
se convertirá en la mejor herramienta que una persona pueda comunicarse, expresarse e informarse.


Bibliografía
Acosta, M. (2004, marzo). Tecnología y nuevas tecnologías de comunicación: Reflexiones desde una perspectiva
histórica. Recuperado el 12 de Noviembre de 2012, de: ?FHYPERLINK http:///www.ateneonline.net/datos/92_03_Acosta.pdf