lunes, 4 de agosto de 2014

Luisa Jiménez Vitela

     Ya acabamos, pero ¿qué exactamente? Pues les informo que acabamos de terminar la parte más fácil de nuestra vida como estudiantes y, para el pesar de todos, aún nos falta una infinidad de tareas por hacer, exámenes para los cuales estudiar, muchísimas desveladas y otras tantas desmadrugadas, aunque muchos disfrutemos de la adrenalina que se siente al hacer la tarea con el profesor en la entrada, al copiar de los acordeones que con el paso de los años se van haciendo mucho más complejos y pequeños, y el desafiar (y comprobar) la precisión de las foto infracciones cuando juras que ya no llegas (que les puedo asegurar que son bastante precisas, sino pregúntenle a mis compañeros), así que no, aun no somos libres de todo esto. A pesar de lo que les acabo de decir, les puedo asegurar que estos próximos años serán de los mejores que tendrán la oportunidad de vivir, si no, los veo aquí mismo dentro de cuatro años para disculparme. Pero no todo es trabajar (o fingir hacerlo), vienen un montón de experiencias que nos marcarán de por vida, conoceremos muchísima gente de la cual aprenderemos cosas nuevas, algunas útiles y otras no tanto. Mucha de esta gente nos caerá muy bien e incluso podrán llegar a formar parte de nuestras respectivas familias y conoceremos muchas más personas que sabrán sacarnos de nuestras casillas, llevarnos hasta nuestros límites y desearemos que ese tipo de personas jamás hubieran aparecido en nuestro camino pero debo decirles que de ellos es de quienes más aprenderemos, aunque sólo sea conociendo los límites de nuestra paciencia.
     A lo largo de mi estadía en la prepa aprendí demasiadas cosas que probablemente no me servirán mucho en la vida, si alguno de ustedes llega a tener hijos de nada nos van a servir las integrales que tanto nos agobiaron. Donde más aprendí fue fuera del salón de clase, tanto con profesores como con compañeros, y ahí es donde quiero agradecerles a todos los que estuvieron a mi lado. Tal vez no seamos una generación que pueda presumir por su compañerismo pero sé que todos tuvimos la oportunidad de conocer a gente que nos marcó aunque sea un poquito y, no sé ustedes, pero aquí conocí a gente maravillosa que no me gustaría perder. Le agradezco a la Prepa por darnos la oportunidad de vivir tantas experiencias con esta gente que en su momento fueron completos desconocidos y si no hubiéramos estado aquí, no nos hubiéramos conocido, ya que gracias a estas personas,que me enorgullezco de llamar amigos, he vivido una infinidad de cosas, he aprendido, reído, llorado, entre otras cosas que jamás olvidaré. A ellos les compartí mis miedos, ilusiones, esperanzas, tristezas y estuvieron ahí incondicionalmente, aunque fuera para echar relajo y hacer mil cosas de las cuales sabes que te arrepentirás, pero en el momento parecían una excelente idea.