viernes, 7 de febrero de 2014

María Guadalupe Campos Jiménez

Cuando ya es Navidad nacen los deseos de poner un árbol de crear y pintar un nacimiento, de cocinar pavo y comprar el mejor vino dulce, fresco y añejo.
Cuando ya es Navidad, surge la esperanza de ver nacer los sueños, de decir perdón y abrazar a los pequeños.
Cuando ya es Navidad, nace el deseo de ir de compras y vaciar las plazas y mercados. Se desea romper las piñatas y solicitar posada. Se desea amor, felicidad y parabienes, se ora por la abundancia, la unión y la esperanza.
Cuando ya es Navidad, todos queremos ser buenos, canjear boletos de error por estampas de grandes aciertos.
Cuando ya es Navidad, volamos entre nubes de hielo cubiertos de grandes abrigos que calientan los deseos y nos hacen amar sin aliento.
Pero, aún no es Navidad, ¿Dónde están hoy tus anhelos? ¿Dónde está tu corazón? ¿  Dónde descansan tus sueños?
Pregúntate lo anterior y dale a tu Navidad un sentido verdadero.