jueves, 13 de marzo de 2014

Emiliano Harispuru Ponce de León
    
     La escuela es un ecosistema como ningún otro.
     ¿A qué me refiero con esto?
     ¿Seré el único que alguna vez se ha dado cuenta de esto?
     Para responder a esta pregunta hay que responder qué es un “ecosistema”. Según la Real Academia de la Lengua Española un ecosistema es: comunidad de los seres vivos cuyos procesos vitales se relacionan entre sí y se desarrollan en función de los factores físicos de un mismo ambiente. Es como si fuéramos animales.
     Regresando a la segunda pregunta, solo diré que espero no ser el único que alguna vez se ha dado cuenta. Porque por más que tratemos de ocultarlo. Todos tenemos un animal dentro de nosotros.
     Me gusta pensar que soy un lobo solitario, que no me gusta andar con la jauría, con “jauría” me refiero a los hombres de la escuela que son tan inseguros de sí mismos que tienen que andar como lobos, y como dice el dicho: “el que se junta con lobos a aullar se enseña”. Son tan inseguros que necesitan que se unan más lobos a la jauría.
     Yo, mientras tanto, observo desde afuera el ecosistema, veo cómo funciona: es muy sencillo, tienen un líder que de líder no tiene  nada, normalmente él bebe o fuma como loco, para mostrar su liderazgo, claro. Las niñas los persiguen, como Justin Bieber, pero ellos se portan como animales, si pudieran se las comerían vivas.
     Para sobrevivir a este hábitat tienes que ser más listo que la jauría porque ellos, en el momento de la verdad, cuando la amistad realmente se pone a prueba, no confían ni en sí mismos ni en el resto del grupo.
     ¡Prepara tus colmillos!
     ¡Afila tus garras!
     Sino, esta jauría de lobos muerto te dejarán.