lunes, 4 de agosto de 2014

Andrea Hernández Ramírez

El autor Marcelino Cereijido es profesor, investigador, divulgador científico y escritor argentino, naturalizado mexicano en 1993. Es especialista en fisiología celular y molecular, y su línea de investigación es sobre las interacciones celulares. Es miembro de prestigiosas academias científicas y su texto De la muerte y sus ventajas, publicado por el FCE yescrito a cuatro manos con Fanny Blanck-Cereijido, graduada en medicina por la universidad de Buenos Aires y actual miembro de la Asociación Psicoanalítica Mexicana, trata el tema de la muerte de una manera no solo filosófica, sino también física, social y genética.
     Comienza por introducirte en la muerte de las micro-bacterias, los microorganismos, y cosas muy pequeñas que nos conforman como seres humanos, sin embargo, éstas no tienen una muerte literal, sino que solo trascienden para poder formar más y más microorganismos dentro y fuera de nosotros, que a su vez conforman el universo.
     Hace no mucho tiempo aún se consideraba importante ser una persona mayor porque, como se menciona en el texto, era símbolo de sabiduría, poder, experiencia, y un joven como él tenía que obedecer, escuchar y observar para así poder aprender. Estos son datos importantes, porque aunque en la actualidad nos parezca normal que un joven y una persona mayor puedan tener el mismo nivel de convocatoria, o los mismos (casi) derechos y obligaciones, antes no ocurría así, mucho menos se hubiera pensado que esto cambiaría en unos años.
     Por supuesto, lo que transformó la edad en que estos factores cambiarían fue la identidad. Y no fue precisamente por un capricho, sino una nueva concepción humana. También ha cambiado en los aspectos como salud pública, medicina y los deportes, que han venido a transformar la capacidad y la calidad de vida de los individuos. En la actualidad resulta una falta de respeto e incluso un acto de discriminación que a una persona adulta de sesenta años le sea prácticamente imposible conseguir un empleo, aun en pleno goce de salud física y mental.
     Finalmente, el tema de la muerte es imprescindible para comprender el funcionamiento de la vida, la mente y la sociedad.
     De modo que si tú has de morir y la muerte es, junto con el nacimiento, el fenómeno biológico más constante y generalizado de la vida, si la muerte codificada en esos genes ha impulsado una evolución que un día te generó a ti, esa muerte te ha civilizado.
     En realidad, cuanto más débil se siente un sujeto, más cree en las fantasías de inmortalidad, que también lo protegen del dolor frente a la pérdida de los seres queridos. No es educado hablar de la muerte del otro, el que murió siempre era bueno; cuando muere un ser querido, morimos con él. Frente al dolor por la idea de la propia muerte, o la del ser amado, el hombre primitivo inventó los espíritus y por su culpabilidad los imaginó peligrosos.
     Las alteraciones físicas del muerto le sugirieron la división entre el cuerpo y el alma. Se consideró al alma como la más valiosa, ya que era la sobreviviente.
    
Blanck-Cereijido, F. y Cereijido, M. (1997). La muerte y sus ventajas. México: FCE.