viernes, 12 de abril de 2013

Ximena Gómez Gil Rodríguez

Ese momento en el que no sé qué decir, cuando pasas y de pronto siento que el mundo se detiene, aquellos minutos cuando de pronto, todo parece tener sentido, porque de algún modo tú pareces entender lo que mis ojos están tratando de explicarte, porque bien es cierto que tú has llegado y le has dado sentido a mi vida, haciéndome ver que no hay belleza más natural que el brillo de mis ojos, que, tras haber intentado hasta lo que parecía imposible, todo pareció mejorar en cuanto me decidí a realizarlo.

Hoy que te veo, sé y entiendo que mi fuerza es más grande que su voluntad, que mi sonrisa puede con cualquier tipo de lágrima, que no es necesario explicar cuando una mirada basta; hoy entiendo que la inspiración que tengo para escribir esto, sale de verte... Sale del reflejo del espejo frente a mí.