jueves, 6 de febrero de 2014

Nicole Thyssen Tishman

     Resulta que las Naciones Unidas forman parte de un comité de personas que buscan proponer leyes que mejoren la calidad de vida de todos los seres humanos. Pero este compromiso pesa de igual manera sobre todos nosotros porque el futuro de miles de individuos no sólo está definido por un grupo de personas que representan países con diferentes situaciones. ¿Qué quiere decir esto? La responsabilidad de la creación de un mejor mundo está en manos de todos nosotros, y es nuestro compromiso aportar al mejoramiento social, que llevará a una mejora política y en consecuencia económica. La política debe ser una forma de vida en la que nosotros, los seres humanos, podamos sentir protección y empatía para basar nuestros criterios. Las Naciones Unidas fueron creadas con el propósito de velar por nuestros derechos humanos, representarlos y defenderlos de manera ética y moral, para poder proclamar en voz alta igualdad, respeto y justicia ante la ley para todas las personas.
     Tener 16 años, ser adolecente, niño, adulto mexicano, pobre o rico no deben limitarnos. Debemos tener iniciativa y esperanza para iniciar el cambio hacia un mejor mundo. El cambio empieza con la participación de una persona y se vuelve éxito personal con la iniciativa de otros.
     El Modelo de las Naciones Unidas nos da la oportunidad de crecer como personas además de ampliar nuestros criterios y analizar la realidad de manera objetiva, pero de igual manera involucrarnos en la actual situación global nos permite relacionarnos con otras personas, aprender a trabajar en equipo y desarrollar liderazgo, aterrizando los problemas mundiales y enfrentándolos en nuestras realidades. Encontrar soluciones ante una problemática no es la parte más satisfactoria, lo más satisfactorio es saber que te involucras porque realmente te importa la mejora de nuestras sociedades.