miércoles, 12 de marzo de 2014

 Lucia Texis Castillo

     El día sábado 16 de noviembre, el alumnado, tanto del Taller de Radio como del Grupo Ignaciano de la Prepa Ibero Tlaxcala, a las 5:30 am partimos hacia Huayacocotla, una comunidad localizada al norte del estado mexicano de Veracruz, ubicado en la llamada Huasteca Baja, la cual forma parte de la Sierra Madre Oriental.
     Fuimos allá para hacer entrega a los integrantes de la “Radio Huaya” del proyecto conjunto entre Grupo Ignaciano y el Taller de Radio realizado en el transcurso de este semestre escolar. El proyecto, consistió en realizar una investigación sobre la vida indígena con enfoque hacia los ciudadanos de Huayacocotla, de los cuales destacaron temas como “Participación de las mujeres”, “Cultivo de maíz tradicional”, “Maíz transgénico”, “Derechos de las mujeres indígenas”, “Salud comunitaria”, “Día de muertos”, “Recursos naturales” y “Usos y costumbres”.
     Con estas investigaciones y con ayuda del equipo de Radio, se crearon unas cápsulas con guiones basados en dicha investigación (producto que fue entregado a la “Radio Huaya”), con la intención de poder darles un poco de información que ayudará tanto a defender sus derechos como hasta saber su posición ante la sociedad y la riqueza que poseen en su región. Asimismo darles el mensaje de que, ciertamente, no están solos, así como lo ha hecho la organización de la “Radio Huaya” la cual mantiene la ideología y la costumbre de ayudar a los indígenas de esta región cuando les es difícil acceder a alguna cosa o se les ha cometido alguna injusticia.
     Durante nuestra estancia en la radio fue fácil observar que en el contexto en el que nos encontrábamos se podía ver la sencillez de las personas que ahí habitan. Tuvimos la oportunidad de convivir con niños de la comunidad, ya que cuando llegamos a nuestro destino, las personas que forman parte de la “Radio Huaya” se encontraban en un programa llamado “El papalote”, en cual participan pequeños de tres años en adelante y realizan actividades manuales. En ese momento se encontraban haciendo una flor de Nochebuena y comenzamos a pasar pequeños grupos de cuatro personas a la cabina donde se encontraban estos pequeñines; pudimos platicar y ayudarles a realizar su manualidad. Nos dimos cuenta de que ellos son un ejemplo claro de la niñez, con esa esencia tan mágica, con esas sonrisas tan inocentes, aunque es triste mencionar que en estos tiempos los niños dejan de ser niños a tan pronta edad, por diferentes factores que influyen en ello. Por esto es que pienso que las familias que viven en lugares rurales son las más ricas, porque no basan su felicidad en obtener o gozar de cosas materiales sino en poseer lo que en muchos hogares se ha perdido poco a poco, la felicidad y convivencia dentro de los núcleos familiares.