jueves, 10 de abril de 2014

Carmen E. Acosta Betancourt

     Haciendo alusión a la trayectoria que siguen los aprendizajes que constantemente adquirimos, nos damos cuenta que transitan en una espiral que recorre el mundo en sus esencias más recónditas, es por ello, que la maestra María de los Ángeles, a voluntad, ha querido cederme por un rato este espacio que estamos acostumbrados a leerle. Gracias maestra por esta opción que, siguiendo su huella, aproximaremos más eslabones.
     Así es que es obligado en esta primera ocasión dirigirme a ustedes estimados lectores, para motivarlos a que nos sigan leyendo a fin de contribuir en poco o en mucho en su progresión creciente, y a ustedes, respetados escritores, a que nos sigan regando luz para inaugurar constantemente nuevos umbrales.
     Ahora estamos de primavera, y con ella, colorido, energía, entusiasmo; ustedes contagiados, así se muestran en su diario acontecer, con diferentes matices de colores por los roles que diariamente tienen que asumir en nuestras Prepas Ibero, tocando todas las dimensiones que no podemos separar, pero que en un todo se muestran, se palpan en su recorrido académico y humanístico.
     Y en este continuum, es tiempo de hacer un alto en el camino y echarnos un vistazo, acercarnos al discernimiento y confrontarnos a nosotros mismos, checar nuestros pasos mediante la evaluación, de ahí que estamos sumergidos en CENEVAL, en ENLACE y asumimos Interprepas, es la hora de mostrar y demostrar habilidades, valores, actitudes, competencias, conocimientos, sentimientos, autoestima y visiones de futuro. ¡Adelante chicos, su energía es colosal y da para mucho!
     Y en esta tónica están dejando huella a través de sus textos y discursos escritos, los cuales revelan sus haceres de ciudadanos del mundo, de ciudadanos globales integrales, esta inercia ya no se puede detener, estamos en el aquí y el ahora pero también en el allá y en la posteridad.