martes, 17 de septiembre de 2013

Maestro David Fernández Dávalos, S.J.
 
 
En su papel de Rector de la Universidad Iberoamericana Puebla, el Mtro. David Fernández Dávalos, hizo la inauguración el pasado 15 de abril de las Jornadas para leer en libertad que ocurrieran por primera vez no sólo en Puebla, sino en cualquier otro territorio ajeno al DF y, por supuesto, en
nuestra Universidad Iberoamericana Puebla. Transcribimos aquí sus palabras inaugurales:
 
Es un honor y una fortuna para nuestra Universidad Iberoamericana puebla, poder ser sede de estas jornadas para leer en libertad y asociarnos así, de una manera modesta pero clara a los propósitos de una organización de civil de ciudadanos y ciudadanas que a lo largo de más de tres años han dedicado
esfuerzos e inteligencia a promover que México sea un país de Lectores, democrático, participativo, crítico y consciente. El propósito de esta actividad es pues, como se ha dicho, como se sabe, animar a la lectura, pero, por qué conviene animar a la lectura a nuestros niños, niñas, jóvenes: porque leer nos hace mejores personas, nos permite vivir otras historias y ponernos en los zapatos de los demás; eso nos hace tolerantes, capaces de diálogo y comprensión; sensibles al dolor y a las alegrías de nuestros semejantes. Leer genera empatía, compasión, solidaridad; tener mejores personas, mejores ciudadanos y ciudadanas hace que podamos construir mejores sociedades, un mejor país, un estado más generoso con sus hijos e hijas y más feliz. Leer nos faculta para comprender el mundo y comprenderlo nos posibilita a transformarlo. Quien lee, recree y actualiza posibilidades distintas para lo que existe; quien no lee, repite lo que ya está hecho; es sumiso con lo real, porque no puede pensar que las cosas puedan ser distintas; quien lee se plantea las grandes interrogantes humanas, inquiere
sobre la vida, sobre la muerte, sobre el amor y no acepta respuestas simples. Leer además, es muy divertido, nos permite ir a donde nunca estaremos, nos permite conocer lugares en los que hemos soñado estar; remontarnos a las cumbres más altas y descender a las entrañas de la tierra; recorrer el espacio sideral y explorar los mares ignotos. Mediante la lectura podemos ser superhéroes, personajes entrañables, podemos ser Bob Esponja o el doctor Nemo, Harry Potter, Sandokan, la Bella Durmiente y hasta campanita. Leer es fascinante, mediante la lectura podemos experimentar el amor que viven, por ejemplo, Edward y Bella en esa saga de El Crepúsculo, hoy tan de moda, dejarnos arrebatar
por la pasión del capitán Ahab al ir tras Moby Dick, conocer y enojarnos con la mujer más mala del mundo, encontrar el tesoro perdido en la Isla Misteriosa; leer es vivir más vidas de las que nos han sido concedidas... y esto es encantador.

A pesar de ello en nuestro país se lee poco, a veces porque faltan mediadores, es decir, porque no hay nadie que enseñe a las nuevas generaciones que leer nos hace mejores, que nos permite cambiar el mundo y que además es muy divertido. Como los papás no leen, los hijos tampoco lo hacen. Como la
lectura se impone como una obligación en la escuela y no como un placer, se suscitan reactividades que vacunan para toda la vida. A leer hay que invitar, seducir, poner el ejemplo; no imponer, ni regañar, ni forzar.

Otro factor que impide la lectura es la dificultad de acceso a los libros de la mayoría de la población, entre otras razones por la carencia de bibliotecas para niños y niñas en escuelas públicas o de acceso a las bibliotecas en general del país. Por todo esto es loable el trabajo que realiza para leer en libertad;
es necesario seguir haciendo tianguis de libros, promover bibliotecas comunitarias, tener un proyecto editorial propio, realizar remates de libros, hacer conferencias y actividades artísticas, participar en ferias de libros, hacer lecturas en comedores comunitarios y públicos, alentar a las abuelas lectoras y hacer que se lea mientras se viaja. Todo ello lo ha hecho este grupo de personas a quien ahora recibimos en nuestra casa de estudios. Con su actividad este grupo civil ha acercado más de 4 millones de libros a la gente. Su labor es extraordinaria y sus resultados muy importantes, por eso les agradecemos y los felicitamos".

Agradeció y felicitó la presencia del grupo y la actividad misma de sus colegas de la Universidad y a quienes han donado libros desde hace tiempo para la Universidad, "todo es en beneficio de jóvenes, mujeres y hombres, niños, niñas mexicanos y en esta medida es en bien de nuestra democracia, en bien de nuestra convivencia social. En hora buena, muchas gracias.