viernes, 6 de diciembre de 2013

Carlos Efraín Hernández Durazo
      
    La Experiencia Social fue muy grata, ya que yo conviví con mucha gente materialmente pobre que está en el hospital, que no tienen oportunidad de convivir con otras personas que no sean enfermos.
     Hoy pienso y quiero valorar cada cosa que tengo, apreciarla y amarla por que los niños de AJA no tienen las mismas oportunidades como las que yo tengo.
      Lo que más me marcó fue observar los niños que tienen enfermedades graves y verlos postrados en la cama del hospital.
     Los niños de AJA son niños con muchos talentos y muchas destrezas, son chiquitos que necesitan mucho amor y yo junto con mis compañeros les dimos amor y compañía, en esta experiencia me ha caído muchos 20s entre ellos que nosotros gracias a Dios somos bendecidos y privilegiados por lo que tenemos el compromiso de estar con ellos con los otros.