viernes, 28 de septiembre de 2012

Patricia García Ramírez

      Hace más de un año estaba muy preocupada pensando a qué preparatoria me iría. La secundaria había terminado, tres años de mucha diversión y pocas preocupaciones, una etapa que, en resumen, había disfrutado muchísimo pero ahora tenía que cambiar de escuela buscando la mejor opción.
      Por los comentarios que había escuchado de personas que ya estaban en la Ibero, me di cuenta que ahí trabajaban mucho pero que también vivían experiencias muy padres, así que después de informarme un poco más pensé que la Ibero era la mejor opción, una prepa con reconocimientos académicos y diferente a las demás.
      Con muchísimos nervios presenté mi examen de admisión y fui a hacer la entrevista. Estaba ansiosa por saber si había sido aceptada, tiempo después me dijeron que me esperaban en la prepa el primero de agosto.
      La fecha llegó, empezaba mi propedéutico. Yo conocía a algunos compañeros pero realmente eran pocos considerando que somos un grupo de cuarenta alumnos. Tengo que aceptar que la semana de propedéutico y las siguientes semanas fueron difíciles, otra forma de trabajo, mucho más trabajo, nuevos compañeros, nuevos horarios, nuevas materias, etc. ¡Realmente fueron muchos cambios..
      Después del primer mes, ya estaba acostumbrada a la forma de trabajo. Mi equipo era muy bueno, así que todo fue más fácil. Sin darme cuenta, el primer semestre había transcurrido y realmente me la había pasado bien, no era tan difícil como decían.
      Ahora otra vez tendría que acostumbrarme a la forma de trabajo de otro equipo, equipo que yo formaría porque ahora era mi turno de ser líder. Igualmente, después de un tiempo me di cuenta que el equipo era bueno, todos teníamos habilidades diferentes por lo que los trabajos estarían mejor.
      Creo que el segundo semestre fue mejor, como equipo vivimos experiencias increíbles, por ejemplo, el Rally Histórico que nos permitió conocernos más, divertirnos muchísimo, conocer un poco más de nuestro país, convivir y aprender a valernos por nosotros mismos, creo que esta actividad para mí ha sido una de las mejores, realmente fue una experiencia diferente y me la pasé muy bien. Otra actividad del segundo semestre fue InterprePaz y, a pesar de que no ganamos en muchas disciplinas, me la pasé muy bien. Fue también, en el segundo semestre, donde me di cuenta de la diferencia de estar en cualquier otra prepa y en la prepa Ibero, ya que, aparte de adquirir conocimientos académicos, nos hacen crecer como personas, valorando la importancia de cada uno y de las relaciones.
      Después de todo, puedo decir que mi primer año de prepa en la Ibero fue muy bueno, a pesar de que realmente trabajé mucho. Espero terminar la preparatoria en esta institución y seguir viviendo experiencias muy buenas como hasta ahora.