jueves, 19 de septiembre de 2013

Paulina Verónica Pichon Sobreyra
 
Viviendo en un mundo lleno de problemas y excesos.
¿Qué se supone que debemos hacer?
¿Probar de todo? ¿Actuar según nuestros impulsos?¿No seguir reglas?
Las ganas de vivir son escasas, el deseo de cambiar nuestro mundo también,
la fe está perdida y los vicios siguen presentes día con día,
cada vez se vuelven más poderosos, son dueños de cuerpos jóvenes
con ganas de crecer a pesar de su extravío en el camino del bien.
El futuro se aterra de no saber en las manos que estará,
él quiere compromiso, paz, entrega , promesas que cautiven
y que sean sinceras.
No desea injusticias y mucho menos perdiciones,
exige derechos y la recuperación de nuestra paciencia.
Ser jóvenes sin pausa pero sin prisa.
ser jóvenes ubicados para no crecer a destiempo
¿Cuál es el futuro de los jóvenes?
¿Qué nos queda por hacer dentro de este mundo lleno
de prejuicios e injusticias?
¿Marchas? ¿Huelgas? O acaso ¿Callar?
Nos queda darnos cuenta del privilegio que tenemos:
el tener derechos que nos permiten gozar la vida y alzar la voz
debemos conocerlos para adquirir aunque sea
un poco de justicia, un poco de poder
y con esas bases construir un futuro, contemplando esos distinguidos errores
del pasado en un tiempo presente.