jueves, 19 de septiembre de 2013

María Rosa Gil Mena
     Realmente, ¿qué es la felicidad? ¿Por qué las personas la buscan con desesperación?
     Estas preguntas son básicas para poder definir la “felicidad”.
     Para mí, la felicidad es un sentimiento o actitud que te hace sentir satisfacción y bienestar, realmente creo que la felicidad te hace hacer las cosas mejor, ya que la actitud que tenemos los seres humanos cuando estamos felices provoca que veamos la vida más fácil y veamos la vida con ojos de amor y ganas de vivir realmente; la felicidad opaca los problemas o las cosas negativas de la vida, es un concepto convertido en sentimiento, que simplemente alegra y da un toque de armonía a todo.
     Pero, ¿qué hace que las personas sean felices?
          Cada persona tiene diferentes motivos para serlo, en lo personal a mí me hace feliz el simple hecho de poder ver, de poder caminar, tener manos y estar en este momento escribiendo esto, poder despertar el día de hoy y respirar son razones y circunstancias que a mí me hacen feliz; pero no a todos les hace feliz lo mismo; creo que depende mucho de la autoestima y la manera de que las personas vean la vida, creo que es importante que haya felicidad y lo puedo comparar como si la felicidad fuera o tuviera unos ojos, si las personas no los abren pues nunca podrían sentir esa felicidad. Deben estar abiertos y atentos porque creo que hay motivos para sentir felicidad en todas partes.
     Por más que una vida haya sido muy difícil estoy segura de que hay un motivo de felicidad que le da esperanza a esa vida.
     Para que en el mundo haya felicidad creo que un concepto necesario es la justicia, porque la justicia es tener igualdad para todos y pensar en el beneficio de todos. La justicia es esencial para que la felicidad esté fuerte en el mundo.
     Imagina que todos buscáramos y pensáramos en el bien común ¿cómo sería el mundo?
     Lo imagino realmente hermoso porque lograríamos que los demás fueran felices y esa felicidad que provocamos a ese alguien se nos contagiaría al instante y al doble, todos, entonces, estaríamos buscando el bien ajeno, creando felicidad y seríamos menos egoístas y mucho más felices, viendo a los demás sonreír por tu causa y tu ayuda.
     Hay que crear la felicidad haciendo justicia y viendo al mundo con ojos de amor