viernes, 6 de diciembre de 2013

Maricruz Cassou

     “Del norte del país he venido,  sí, soy la muerte, y me he llevado sus risas, me he llevado su clama, me he llevado a sus hijos, me he llevado a miles de mujeres, y a pesar de que me conocen y rondo  por todas las calles, entre las balaceras y ocasiono sus pleitos, ustedes  no han hecho nada por ahuyentarme, sólo se ríen y pierden cada día más  su patria, de su hogar.
     Zonas industriales enormes, la mejor tecnología ¿para qué? Para enfermarse por la contaminación que ustedes mismos han producido.  ¿Para qué trabajar? Cuando entre ustedes se pueden matar por un pedazo de pan, pueden dar la vida de su hermano por nada, hoy les pregunto ¿todo esto vale la pena? Quieren acabar como yo? Sola, amargada, sin importar cuántas carcajadas arrebate no logro sonreír, no importa cuántas vidas me lleve… no logro vivir.
     He matado sueños e ilusiones  todo aquello que yo nunca podré disfrutar.
     Aunque  represento todo lo malo que hay en tu sociedad, estoy siendo alimentada por tus fábricas, por tu codicia, por tu avaricia, por tu falta de perdón, por tu malinchismo, y  dejas de dolerme
     Estas palabras me dijo la Catrina ayer, cuando la vi, no temblé de miedo al ver sus ojos hundidos e inexpresivos, sino que temblé al voltear a mi alrededor y ver en cada rincón de esta parte de México la palabra PELIGRO en mayúsculas , me sentí impotente, me sentí tan pequeña, Estados tan grandes, tantos medios económicos, ciudades con los mejores PIB del país y la gente no puede salir de su casa por miedo a ser asaltado, por miedo a que una bala perdida acabe con su vida ¿cuántas mujeres han muerto  o viven éntrelas sombras del sufrimiento? Hoy hablo por ellas, por los niños atormentados que en su inocencia les cosieron la boca y nunca más volverán a sonreír hoy hablo por ellos, pues la catrina eres tú quien los ha hecho callar.