lunes, 17 de febrero de 2014

Daniela Olea
    
     La Real Academia Española define la creatividad como la capacidad de creación, o de sacar algo de la nada, es ese talento inherente e intrínseco a nuestra naturaleza humana de crear cosas, de tomar problemas e inventar soluciones.
     Hablar de su importancia es como hablar de la importancia de respirar, es algo que sucede naturalmente,  que está ahí lo queramos o no; con esto no me refiero a algo como crear una nueva arma de destrucción masiva o crear un tipo de eco-combustible, sino algo más básico, como tomar rutas alternas cuando hay mucho tráfico, buscar formas de entretener a los sobrinos, etc. Una vez que nos volvemos conscientes de esta asombrosa capacidad, podemos lograr cosas extraordinarias, ya que ponemos todas nuestras energías en expandir el talento de la creación, el cielo es el límite; es como cuando respiramos y nos damos cuenta, aunque es complicado y tememos no poder respirar normalmente, nos permite tomar respiraciones mucho más profundas y purificadores.
     La creatividad es el primer paso, es el genio puro y una vez que tenemos esa mina de oro viene la innovación, que el siguiente nivel, la introducción de novedades y su variación para mejorar. Todos podemos crear, pero el siguiente paso requiere concentración, trabajo, estudio y dedicación; necesitamos tener un enfoque claro de qué es y a dónde vamos. Aquí se distingue a una persona común de otra que busca ser excelente, aquí es donde  necesitamos dar el magis para alcanzar lo mejor y no sólo quedarnos con la mina de oro el bruto, sino transformarla para el bien de todos.
     La creatividad y la innovación suenan como concepto complejos que se hacen en un laboratorio y que son financiados por grandes compañías multimillonarias; pero no es cierto, cada vez que estamos en la escuela y nos piden escribir un ensayo las usamos, primero empleamos la creatividad al desarrollar el tema, y luego la innovación, al releerlo y mejorarlo .La creatividad y la innovación son cosas de la vida diaria, todos somos seres creativos, estemos conscientes de ello o no y cuando nos percatamos de ese proceso es difícil no maravillarnos con la grandeza de la mente humana y sus capacidades y como es pura energía potencial, lista para tener un impulso, una dirección y salir disparada. Creamos e innovamos relaciones, textos, arte, hijos, juegos, expresiones y nuevas rutas, formas de ser felices, innovar la vida, innovar con las palabras…