martes, 27 de mayo de 2014

Nicole Thyssen

     Para la mayoría de las personas, trabajar es una necesidad, ¿pero que es realmente una necesidad? Se considera una necesidad a todo aquello que es indispensable para vivir, sin embargo, a través de los años nuestra sociedad nos ha enseñado que querer y necesitar son la misma cosa. Para mí existen muchos tipos de necesidades, “las reales” y “las creadas” “las indispensables “y “las dispensables”, necesidades “físicas”, y también necesidades “emocionales”. Para vivir se necesitan muchas cosas, pero para vivir “bien” o “mal” de acuerdo con nuestra realidad social, se necesita trabajar. Esto puede ser un concepto bastante complejo de entender, ya que las definiciones de algo “bueno” o “malo” dependen del criterio de cada persona. En lo personal yo creo que el concepto que se tiene de trabajar para vivir bien está basando en algo meramente material y superficial.
     Durante mi semana laboral tuve la oportunidad de percibir una realidad social regida bajo políticas de desigualdad, injusticas, y explotación a los derechos de cualquier persona. En la actualidad, México representa un país poco justo en todos los sectores, no solo laboral, sino también social, político y económico; esto es una realidad que afecta en el crecimiento social de todos los mexicanos por igual.
     La falta de derechos y oportunidades es un problema que día con día los mexicanos tienen que enfrentar al buscar un trabajo digno, respetuoso y honrado. Mientras que unos cuantos tienen la oportunidad de trabajar en lo que quieren, y recibir lo suficiente como para vivir de una manera completamente innecesaria, el resto, y en su mayoría tiene que trabajar más de cinco días a la semana, con una jornada laboral que sobrepasa las ocho horas, con un salario mínimo y que ni siquiera alcanza a cubrir los gatos médicos. Pero lo que realmente indigna es el hecho de saber que personas con los mismos derechos y oportunidades que nosotros tengan que trabajar bajo estas condiciones, con el único propósito de sobrevivir. Tener iniciativa para querer cambiar la realidad social de México, es una decisión y una acción que se debe tomar, no una ilusión que se debe tener con el sueño de que algún día alguien más cumpla con las obligaciones y responsabilidades que a todos nosotros nos tocaron desde el momento en que nacimos.
     México merece ser un lugar justo, México merece ser un lugar emprendedor, México merece ser un lugar de paz e igualdad, y es deber y obligación de todos los mexicanos cumplir de manera ética y moral con todas nuestras obligaciones, para que el desarrollo y las oportunidades de cada integrante de este país sean las mismas, hoy y siempre. La primera igualdad, es la equidad, se empieza con la iniciativa de uno, y se vuelve éxito personal con la participación de otro.