miércoles, 30 de julio de 2014


Jacinto Emilio Victoria López y  Aarón Ramírez Lezama

Era un hombre ordinario
Con una vida normal
Que un día bajo la lluvia
Se encontró un gran rosal

Había una rosa oscura
Que cautivó su atención
La tomó con ternura
Y un pequeño pétalo se desprendió

El tiempo se detuvo,
La caída de la lluvia cesó
La gente, las ciudades, el mundo
Como fotografía se congeló

El pétalo en el piso,
Pronto se marchitó
Y el mundo congelado
A la normalidad volvió

Sin saber cómo ni cuándo
Como un loco de felicidad gritó
Y la gente que a su lado caminaba
Si saber lo que pasó se alejó

El hombre ordinario
Como un dios se sintió
Dios del tiempo por casualidad
La rosa en su bolsa escondió

Saltaba en paracaídas
Y a volcanes ardiendo
Caminaba sobre las aguas
Y veía tornados por dentro

Pero la rosa se marchitaba
Y sus pétalos se acababan
Y el hombre entristecido
Un buen lugar buscaba
Para pasarla bien
Y disfrutar su poder

Y ser el amo del tiempo
Aunque sea la última vez

Al espacio quería ir
Y un cohete iba a conseguir
Una rosa y un último pétalo
Le quedaron para ir

Pero ahora es cuando vemos
Que la suerte es de los estúpidos
Pues un pétalo no se marchita
Si se congela en el espacio profundo
El hombre estaba en el espacio
Y de su cohete salió emocionado
Y la rosa y el último pétalo
Se expusieron al vacio del espacio

El último pétalo arrancó
Y el tiempo se paró
Y el hombre se horrorizó
Al ver que el pétalo se congeló
Y algo terrible pasó
Pues también el hombre se congeló
Y es que él no sabía
Que al morir la rosa
Lo mismo le pasaría

Y el universo se detuvo
Con el gemido de este astronauta
En una parálisis eterna
Por la estupidez humana