jueves, 31 de julio de 2014

Ximena Minor Martínez
    
     Bien es cierto que todos los seres humanos contamos con el derecho de poder expresarnos libremente y esto es posible por medio de publicación de textos, difundiendo mensajes en los medios de comunicación, etc.; pero también es cierto que tenemos el derecho de estar informados de los temas que nos afectan directa o indirectamente, los temas que puedan afectar nuestro desarrollo individual y social.
     Y es aquí, en mi opinión, cuando surge la problemática entre estos dos derechos, la libertad de expresión pone en juicio si la información que se está revelando es verídica o no, debido a esto nuestro derecho al acceso de información se ve violentado. Ante esta libertad, estamos sujetos a interpretaciones, opiniones, juicios, posturas, y demás, de un autor; quien puede ver la misma realidad que nos afecta desde otro modo.
     En el sentido estricto de los medios de comunicación, no podemos estar confiados de que la información que en ellos se plasme sea la verdadera.  Si bien es cierto que la función principal de los medios es informar a la población, muchas veces, ésta se ve modificada y adecuada a la conveniencia de quienes los financian. Los medios necesitan tener un sustento económico para poder sobrevivir, y muchas veces esto lleva a que la información sea editada para beneficiar, por ejemplo, a una empresa o algún partido político (Berrios, O., s.f.). De este modo, algún sector, ya sea privado o público, dependiendo del medio, está atentando contra dos derechos del ser humano.
     Es por esto que debemos de ser nosotros mismos quienes hagamos acciones que promuevan el cumplimiento y respeto de ambos derechos. Hacer valer la libertad de expresión asegurándonos de que nuestras publicaciones sean publicadas tal cual las escribimos o con modificaciones que no dañen la intención del mismo, buscando espacios en donde poder expresarnos, crear espacios para que más personas puedan expresarse. El derecho a tener acceso a información de calidad lo podemos llevar a cabo si nos informamos sobre un tema a través de varias fuentes, comparar información, investigar el medio mediante el cual estamos informándonos y no sólo tomar como cierta y verdadera una única versión de la información.