jueves, 31 de julio de 2014


Liliana Mejía Meneses

     La urgente situación que vive el país hoy convoca a una nueva manera de entender y asumir las responsabilidades inherentes a la gestión de la función administrativa. Los administradores están llamados a participar más activamente en el empleo de conocimientos, en el diseño de planes y en la gestión y monitoreo de las empresas, en sus distintos niveles y modalidades, con el objeto de lograr  la sinergia necesaria para enfrentar en óptimas condiciones el desafío que se presenta.
     Es aquí donde surge el papel creador del planteamiento, como sistema eficaz para la toma de decisiones y el desarrollo consciente, reflexivo e intencional de acciones. La planificación es la herramienta que estimula las facultades de percepción de las múltiples y complejas dimensiones y  dinamismos con vistas a incrementar la fecundidad y eficacia del pensamiento y de la acción.  
     A partir de las categorías que incorpora el planteamiento estratégico, se puede enriquecer la reflexión y la acción personal y de grupo (organización) promoviendo cambios en la amplitud y profundidad de la percepción y en la administración y gestión de situaciones y organizaciones.
     En este contexto, en una asignatura como la que nos ocupó este semestre es esencial detenerse a reflexionar sobre cada pequeño detalle de la puesta en marcha y gestión de un negocio, desde la concepción de una idea empresarial, hasta su instrumentación concreta, pasando por la definición de claros propósito y una secuencia cronológica para llevar intenciones y acciones a buen puerto.
     ¿En qué ha consistido esta actividad pedagógica? ¿Cuáles son sus propósitos? ¿Cuál ha sido su producto? Al igual que el “currículum vitae” es un documento indispensable cuando solicitamos un puesto de trabajo, un plan estratégico de negocios realista y preciso es la mejor carta de presentación para la empresa y la mayor garantía de su futuro éxito.
     El proyecto que presentamos recoge un análisis de negocio que demuestra que el estudiante  ha meditado en profundidad los impulsores clave del éxito o el fracaso de la empresa, que ha examinado la viabilidad técnica, económica, financiera y el desarrollo de los procedimientos, objetivos  y estrategias necesarias para convertir su caso en un plan empresarial concreto.
     Conforme los estudiantes fueron compartiendo sus aprendizajes a través de las presentaciones pudimos ver cómo la elaboración de este plan estratégico permitió  a cada uno de los integrantes de los equipos tener una activa participación en las etapas que fueron requeridos para llegar al logro del producto que hoy es entregado. Estoy segura que ha habido empeño real y dedicación en cada alumno y cada alumna para que hoy podamos todos disfrutar los logros alcanzados.