miércoles, 30 de julio de 2014


Luisa Andrea Franco Cobos

     Durante este semestre tuve la oportunidad de asistir a la unidad de quemados del Hospital del Niño Poblano, lo cual fue una experiencia muy interesante, ya que aprendí lo que implica entrar a un sector del hospital.
     Fue muy interesante poder no sólo ir al hospital, sino también interactuar con los pacientes y con los médicos. Primero que nada aprendí que debes de seguir todas las instrucciones que los doctores señalen, ya que la entrada a esta área del hospital es muy restringida. Tuve que hacer uso del uniforme quirúrgico completo para poder ingresar a la unidad. Después de esto comenzó la experiencia de lo que en verdad se vive diariamente en un hospital.
     Desde la lectura de expedientes, hasta el chequeo médico de cada paciente. Se les hace una revisión para ver si han progresado o han tenido alguna molestia. Esto no lo hacen solo los doctores, los estudiantes de medicina, fisioterapia y química están presentes para aprender y aportar lo que sea necesario.
     Yo tuve la oportunidad de interactuar con las pasantes de medicina y ayudarles un poco cuando estaban realizando una curación. Esto fue lo mejor de todo, ya que hice algo, porque observar es muy importante,  pero el que haya podido realizar algo, aunque solo haya sido ayudar a ponerle una venda al paciente y a mover la sangre para unos análisis, empiezas a sentir lo que es estar adentro. Lo que es formar parte una institución de la salud.
     Fue una gran oportunidad y no me arrepiento de haber asistido, porque en verdad aprendí muchas cosas y aparte una muy buena experiencia.